La gente se extrañaba entonces de las palabras de Jesús, de su religiosidad tan libre y vulgar… tan real. De su resolución. Se asombraban en medio de su religión.
Como se asombran hoy los religiosos por un lado y los incrédulos por otro. Se extrañaban porque no comprendían las palabras de Jesús y por ende menos entendían su conducta…. comer con publicanos? Saludar ladrones? Comulgar con prostitutas? Beber vino? Ir a fiestas? No guardar el día de Reposo ?